domingo, 7 de abril de 2013

El Buda que ríe


En Japón se cuenta la historia de Hotei, el “Buda que ríe”. Su enseñanza se resumía en la carcajada. Iba de un lugar a otro, de una plaza de mercado a otra. Se ponía en medio del mercado y empezaba a reír: ése era su sermón.
Sus carcajadas eran contagiosas, realmente era una risotada. El estómago latía, bailaba al ritmo de la música. Se revolcaba por los suelos, riendo. La gente se reunía y luego se echaba a reír; y la risa se iba difundiendo, se convertía en una ola que arrollaba el pueblo entero: todo el mundo reía.
La gente esperaba siempre a que Hotei pasara por su pueblo porque llevaba la felicidad y bendiciones incomparables. No pronunciaba ni una sola palabra. Si alguien le preguntaba sobre Buda, él reía; si alguien le preguntaba sobre la iluminación, él estallaba a carcajadas; si alguien le preguntaba algo sobre la verdad, él se reía. Su único mensaje era la risa.

www.alexdelarisa.cl

martes, 2 de abril de 2013

Taller de risoterapia





Un niño sano ríe 300 veces al día. Sin embargo, a medida que crecemos y nos vamos llenando de recuerdos serios, la risa es cada vez más costosa. Como cualquier otro ejercicio, necesita ser practicado: cuánto más nos reímos más fácil es luego provocar la risa y viceversa. Además, a reír se aprende o se desaprende.

Martes 9 de Abril risoterapia abierta a todo publico
19 Horas
Arteduca
Avenida España 502, Esquina Toesca

Aporte voluntario





domingo, 31 de marzo de 2013

Profesor de historia




Te sientas imponente en tu sucio pupitre, aceptando la irresponsabilidad que (según tu) te otorgó Dios, para contarnos toda nuestra irrealidad antepasada.
Por arte de magia te paras majestuosamente frente a todos.
Nos infundes miedo con una falsa mirada de tirano, hasta que empiezas el aburrido sermón, el que has repetido  como loro y sin cuestionártelo por más de treinta años.
Cargas una mochila de caballerosidad, arreglas tu barba con tu mano derecha y sonríes irónicamente por el ahuecado discurso. El que reiteras como big-bang, en los instantes precisos y en los minutos eternos.
Aléjate de mi y de mis amigos, castrador de cerebros. Háblanos de nuestras esperanzas  y nuestros gritos. ¿No te das cuenta que tu mal discurso apesta?. Apesta tanto como tú, y lo sabes... Sabes que esas armas que estas preparando, irán en contra nuestra, pero lo aceptas y te haces cómplice... por eso apestas miserable funcionario.
¡Cambia tu disco!. Quiero música alegre, con la que todos podamos danzar y terminar riendo. Quiero usar mi propia ropa, quiero decir claramente lo que pienso de tu teoría, quiero enterrar el discurso envenenado y acabar con nuestra parsimonia.
¿Que diría Demóstenes, si te escuchara a ti, falso predicador de frases hechas y referentes sin cuestionamientos?. Seguramente se reiría de ti, tal y como yo lo hago.
Odiado personaje de mala historieta, hazme un favor y ¡cállate! Para siempre, para poder escuchar a personas como nosotros, porque nosotros si somos héroes, somos héroes al  soportar tu presencia dos veces a la semana.
Miserable personaje dibujado en una pizarra, infundes temor. Pero yo no te creo y ¿sabes algo? desde este minuto no te hago caso nunca más y empiezo a averiguar por mi propia cuenta los verdaderos personajes de la historia, en la que seguro tú estarás entre los villanos más odiados.

http://www.bubok.es/libros/223478/Cuentos-para-reir-pensar-y-amar

domingo, 17 de marzo de 2013

Otro camino

Que lindo debe ser caminar contigo
y de pronto
tomarte la mano
que tu me la agarres con fuerza
y me sigas contando y cantando maravillas
y en algún punto del camino
mirarnos a los ojos
y como una perfecta sinfonía
besarnos
y que empiece
otro camino juntos